Publicado: 1 de diciembre de 2021
Actualizado: 26 de febrero de 2026
Desde la psicología se busca la valoración de la violencia intrafamiliar como fenómeno psicológico condicionado por factores sociales. Se pretende diagnosticar aspectos psicológicos de las familias con manifestaciones de violencia e identificar la incidencia de la comunidad en su prevención.
Partiendo de los postulados que emanan del enfoque histórico-social de L. S. Vygotski, con sus principios y categorías, los cuales se asumen y tienen en consideración para comprender esta problemática, así como los objetivos planteados, se lleva a cabo esta investigación.
Se tiene en cuenta además la metodología cualitativa, debido a que no se miden ni cuantifican variables dependientes o independientes, sino que se valora la violencia intrafamiliar como fenómeno psicológico condicionado por factores sociales, captando al individuo y su realidad desde una perspectiva holística.
La investigación no está orientada a cuantificar el significado del fenómeno, sino que permite conocer, de acuerdo a la individualidad y la experiencia subjetiva, cómo los individuos experimentan e interpretan el mundo a partir de sus sentimientos, emociones, estados emocionales, valoraciones, entre otras.
Este estudio es de tipo descriptivo, revela las impresiones de los individuos desde su subjetividad, describe la incidencia de los elementos a partir de sus propias situaciones, experiencias y percepciones.
La metodología en las ciencias sociales proporciona una serie de principios, categorías y leyes, que permiten la realización de un estudio acertado de la realidad, así como de las diferentes conductas sociales de los seres humanos.
La presente investigación va dirigida a llevar a cabo un análisis de la violencia intrafamiliar desde un enfoque psicosocial, para lo que es necesario, primeramente, caracterizar la dinámica de las familias donde ocurren manifestaciones de violencia. Es importante también determinar los aspectos psicológicos que contribuyen a la permanencia de este fenómeno en las familias e identificar la incidencia de la comunidad en relación a este fenómeno.
La investigación se fundamenta en la teoría de las representaciones sociales, cuyo autor principal es Serge Moscovici, donde define como representaciones sociales una modalidad particular del conocimiento, cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos. La teoría de la identidad social de Tajfel, y principalmente en los trabajos de L. S. Vygotski con su enfoque histórico-cultural y los cuatro axiomas fundamentales, donde se aborda el efecto distintivo de la actividad humana, la actividad transformadora del hombre, señalando que el efecto distintivo de la actividad humana no es la adaptación al medio, sino su transformación.
El hombre rompe con la escala evolutiva de los animales porque modifica su ambiente. Al mismo tiempo que transforma la realidad, se hace a sí mismo. Este movimiento define el carácter activo del hombre sobre su ambiente y sobre sí; de esta forma, la subjetividad, su desarrollo, y variaciones, es un resultado directo de la acción transformadora del hombre sobre el ambiente, mediatizada por instrumentos.
La actividad humana solamente puede ser transformadora y mediatizada en condiciones de relación social, en el vínculo con los diferentes agentes socializadores, y el primero de ellos es la familia, donde se dan las vivencias y experiencias de todo tipo, incluidas las violentas, que irán conformando la subjetividad de los individuos.
Conceptos clave: violencia y violencia intrafamiliar
La palabra violencia está relacionada con molestar, maltratar, violar, forzar. Se puede decir que siempre implica el uso de la fuerza para producir un daño. La palabra violencia viene del latín violare; significa infligir, quebrantar, abusar de otra persona por violación o por astucia. Se define también como una fuerza o coacción ejercida sobre una persona”. (Ver OPS/OMS sobre violencia contra la mujer).
Acerca de la violencia, el Dr. Roberto de Uries plantea la violencia como: “Expresión de agresividad manifiesta o incubierta que tiene consecuencias negativas para todo aquel que se ponga en contacto directo con ella. La violencia es la agresividad destructiva”.
En sus múltiples manifestaciones, la violencia siempre es una forma de ejercicio de poder mediante el empleo de la fuerza (ya sea física, psicológica, económica, política, etc.) e implica la existencia de un arriba y un abajo, reales o simbólicos, que adoptan habitualmente la forma de roles complementarios: Padre-hijo, hombre-mujer, maestro-alumno, patrón-empleado, joven-viejo, etcétera.
La conducta violenta es posible dada la condición de desequilibrio de poder; este puede estar motivado culturalmente o por el contexto, o producido por maniobras en las relaciones interpersonales de control en la relación. Ese desequilibrio de poder dentro de la relación puede ser permanente o momentáneo. Cuando es permanente, las causas son culturales, institucionales, etc. Y cuando es momentánea, se explica por sí sola, contingencias ocasionales, por lo que conceptualmente, la violencia se caracteriza por fortalecimiento (fuerza, poder) y aclara que no es solo fuerza física, sino también cuando hay coacción, presión: verbal, emocional, sexual, entre otros.
Definición operativa de violencia intrafamiliar
Se considera la violencia intrafamiliar como toda acción u omisión cometida en el seno de la familia por uno o varios de sus miembros que de forma permanente ocasione daño físico, psicológico o sexual a otros de sus miembros, que menoscabe su integridad y cause un serio daño a su personalidad o a la estabilidad familiar.
Acerca de las causas de la violencia familiar, se podrían citar factores de orden sociocultural, económico, psicológico, ideológico y educativo, formación desde la familia de patrones socioculturales violentos, incluyendo patrones de consumo de sustancias tóxicas, ausencia de ayuda y solidaridad.
La desorganización familiar implica, específicamente, desatención a la proliferación de conductas agresivas, no preocupación por promover patrones de conducta adecuados de convivencia social y paz entre sus miembros. Esto está relacionado en muchos casos con el ejercicio de una autoridad desmedida por alguno de los miembros de la familia, el jefe familiar fundamentalmente, sea hombre o mujer.
Pobre capacidad de comunicación y de sensibilidad dentro de la institución familiar que impide procesar la información y ponerla en función del desarrollo armonioso de los intereses de cada uno de los miembros y de la familia en general, que garantice el flujo de un sistema de orientación valorativa que incluya el desarrollo de valores como la solidaridad, la paz, la justicia, el amor, frente a expresiones como la violencia, la agresividad, el no respeto a los demás en el seno familiar.
Dificultades de índole económico-social que afectan a las familias en la actualidad, sumiéndolas en situaciones de necesidades que propician disgustos, roces, posiciones de egoísmo ante las carencias y la imposibilidad de resolver las necesidades materiales y espirituales de cada uno de sus miembros.
Objetivos
General
Valorar la violencia intrafamiliar como fenómeno psicológico condicionado por factores sociales.
Específicos
- Diagnosticar la dinámica de las familias donde ocurren manifestaciones de violencia.
- Determinar los aspectos psicológicos que contribuyen a la permanencia de este fenómeno en las familias.
- Identificar la incidencia de la comunidad en la prevención de la violencia intrafamiliar.
Método
Tipo de estudio
Se llevó a cabo una investigación descriptiva con enfoque cualitativo, sustentada en el referente teórico-metodológico del enfoque histórico-social de L. S. Vygotski. Se emplearon como métodos de estudio:
- Análisis–síntesis: para sistematizar aportes teóricos sobre familia, violencia intrafamiliar y prevención, e integrar elementos para la fundamentación del tema.
- Inducción–deducción: para derivar generalizaciones desde el estudio de casos familiares y, a su vez, analizar casos particulares a partir de categorías generales.
- Histórico–lógico: para comprender el fenómeno considerando antecedentes y regularidades de su desarrollo en el contexto familiar y comunitario.
Participantes
El estudio se desarrolló en la comunidad Reparto Santo Domingo, del municipio Las Tunas. La muestra estuvo conformada por 5 familias de la comunidad. Además, para el componente comunitario, se realizaron talleres con la participación de aproximadamente el 90 % de las familias de la comunidad y representantes de organizaciones de masas.
Instrumento
Se utilizó una batería de técnicas psicológicas de carácter cualitativo:
- Observación abierta: para registrar comportamientos en las familias estudiadas y la respuesta/posición de la comunidad ante manifestaciones de violencia intrafamiliar.
- Entrevista a miembros del núcleo familiar: orientada a explorar vivencias, emociones, criterios y significados asociados a la violencia intrafamiliar.
- Talleres de reflexión comunitaria: para identificar concepciones comunitarias sobre violencia intrafamiliar, formas de reconocimiento del fenómeno y posturas frente a su prevención, integrando información desde prácticas comunitarias.
Procedimiento
- Preparación: selección de la muestra (5 familias), elaboración de instrumentos y coordinaciones comunitarias con líderes formales e informales.
- Recogida de datos: observación y entrevistas a cada familia; talleres comunitarios con alta participación (≈90 %) y representantes sociales.
- Procesamiento y análisis: tabulación y organización por técnica; análisis cualitativo exhaustivo y apoyo de estadística descriptiva mediante análisis porcentual, contrastando hallazgos entre técnicas (triangulación básica).
Resultados
Las experiencias de los sujetos pertenecientes a familias con manifestaciones de violencia, como causa de este fenómeno, se han caracterizado por maltratos físicos y morales. También se observa falta de atención y confort, alcoholismo, problemas económicos y discusiones frecuentes.
Estos elementos connotan de manera negativa las diferentes esferas de la vida (personal, familiar y social). Además, generan una repercusión desfavorable en el comportamiento de los miembros de la familia.
En este contexto, son frecuentes la agresividad, la hostilidad y la indiferencia afectiva. Asimismo, se evidencian dificultades en la comunicación y falta de cooperativismo.
Se presentan, además, problemas en las relaciones interpersonales entre los miembros de la familia y en la sociedad en general. Los roles y las normas de convivencia no están claramente establecidos y no existen límites definidos entre los integrantes de la familia, entre otras manifestaciones.
La dinámica es diagnosticada como severamente disfuncional, en tanto ella no es favorecedora del desarrollo social y personológico de los miembros de la familia debido a la frecuente presencia de eventos familiares inadecuados en las mismas, como peleas, riñas, agresiones, periodos de reclusión, daños a la salud física y mental de los sujetos, entre otros. El modo de vida de estas familias, la satisfacción de las necesidades, y el confort material, de forma general, es regular las formas de comunicación son inadecuadas, caracterizadas por gritos, palabras obscenas, ofensas morales, silencios prolongados, entre otros.
Como aspectos psicológicos que contribuyen a la permanencia de este fenómeno en las familias, pueden ser referidos, en primera instancia, la familiaridad acrítica respecto a la violencia intrafamiliar, el desconocimiento por parte de los sujetos de los tipos de violencia que existen, lo cual no les permite visualizarlos en su cotidianidad, el deficiente trabajo informativo-preventivo al respecto, y el escaso accionar de la comunidad y las organizaciones de masas en este sentido. (Vea estrategias para acabar con la violencia).
La comunidad no incide en esta problemática, asumiendo una posición pasiva o nula ante las manifestaciones de violencia intrafamiliar, por considerar este fenómeno como intrínseco de cada núcleo familiar, por lo que no es de su incumbencia, y entienden que hacer algo al respecto es intromisión en los asuntos personales de cada quien, además de que puede ser fuente de malestar al propiciar discusiones entre vecinos.
Conclusiones
- La dinámica de las familias donde ocurren manifestaciones de violencia es severamente disfuncional, debido a la presencia de eventos que favorecen la aparición de crisis por desorganización y desmoralización.
- Los aspectos psicológicos que contribuyen a la permanencia de este fenómeno en las familias son: familiaridad acrítica, desconocimiento de los tipos de violencia, escasa información al respecto y pobre trabajo preventivo.
- La incidencia de la comunidad en relación a la prevención de la violencia intrafamiliar es nula.
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